Todo depende del coeficiente de fricción


Hay muchos productos antifricción a base de lubricantes sólidos que, según se afirma, forman un revestimiento que reduce la fricción en las superficies de fricción para reducir el desgaste y el consumo de energía. En la medida en que estos realmente produzcan un recubrimiento, y desafortunadamente hay varios productos que no lo hacen, el efecto no puede ser mejor que el coeficiente de fricción del ingrediente activo utilizado.

El Disulfuro de Molibdeno (MoS2) y el Grafito (C) se conocen desde hace casi un siglo. Desde 1977 existen productos con el ingrediente activo «PTFE de baja densidad», desde 1989 con «PTFE de alta densidad«. (Vea aquí la diferencia entre los dos)

En los últimos 18 años, ha habido un número creciente de productos que se llaman a sí mismos «Nano» o «Cerámica». Detrás de estas “palabras de moda” a menudo se esconden el Bisulfuro de Molibdeno (MoS2) o el Grafito (C), pero el Nitruro de Boro (BN) en fase Hexagonal (h-BN) y algunos cócteles extraños también juegan un papel y ahí continúan. (Por cierto, ¡nos hemos encontrado con un producto que se llama a sí mismo “cerámica”, en el que no se puede encontrar ningún material útil!).

Bien, si realmente se trata de productos que, al menos por un tiempo, forman un recubrimiento, estos conducirán a una reducción de la fricción, del desgaste y del consumo de energía. Pero cuánto lo hace está limitado y definido por el coeficiente de fricción de la sustancia de recubrimiento utilizada.

Por tanto, es importante conocer los coeficientes de fricción de diferentes materiales:

MATERIALCoeficiente de fricción
PTFE de alta densidad0,02
PTFE de baja densidad0,04
Disulfuro de Molibdeno (MoS2)0,10-0,20
Grafito (C)0,11-0,20
«Nano»>0,20
«Cerámica»>0,20

La durabilidad del recubrimiento antifricción

La durabilidad del recubrimiento o película protectora también es importante. Sabemos de un armador que se mostró muy descontento después de descubrir que el nanotratamiento (¡a 35.000€ por barco!), si bien dio algunos beneficios, desapareció por completo después del primer cambio de aceite. Por otro lado, QMI ha demostrado que su tratamiento antifricción para motor dura 80.000 Km o 1000 horas, y esto está indiscutiblemente probado.

El tamaño de las partículas del recubrimiento antifricción

Existe una gran variedad de métodos de fabricación de PTFE, que ofrecen una amplia gama de tamaños y por extensión de precios de las partículas de PTFE. El PTFE utilizado típicamente por fabricantes de tratamientos va desde un tamaño de 2 a 10 micras. Hay productos a base de Grafito (C), cuya particúla, dicen, es de 1 micra. Otros a base de Nitruro de Boro hBN, su partícula sólida es de 0,9 micras. QMI, por su parte, utiliza una técnica de fabricación que produce partículas de PTFE submicrónicas, entre 0,05 y 0,5 micras (0,225 micras de media), permitiendo una gran penetración en las microasperezas de las superficies de fricción, evitando la obturación de los filtros y, por lo tanto, evitando una posible caída del caudal y presión del aceite y un aumento del desgaste o incluso el gripaje del motor. Además, QMI ha realizado pruebas independientes en el Southwest Research Institute que certifican que sus productos no ofrecen problemas para ser filtrados por membranas de filtros de 0,8 micras.

Admita solo pruebas y evidencias confiables

Un producto competidor con PTFE de baja densidad (como el “Teflon®”) está indiscutiblemente certificado para reducir el desgaste hasta en un 42% (en comparación con el mismo aceite, sin tratar). En la misma prueba estándar, la ASTM Sequence III E, el tratamiento antifricción para motor de QMI con PTFE de alta densidad, logró hasta un 88% de reducción del desgaste (y hasta un 90% según pruebas de análisis del aceite). Si aquellos que ofrecen productos que utilizan materiales con coeficientes de fricción más altos sometieran sus productos a esta prueba oficial, sus resultados serían necesariamente menos favorables, razón por la cual muchos prefieren dar afirmaciones infundadas o resultados de pruebas no oficiales.

Tenga cuidado también con los productos que mantienen en «secreto» su componente de trabajo. Y de los que dicen que no tienen sólidos, sobre todo si utilizan parafina clorada. Si bien puede reducir la fricción, puede formar subproductos clorados, entre ellos, ácido clorhídrico (HCl), que son altamente corrosivos, si el cloro se encuentra con el agua condensada en el aceite del motor. Este es ahora un riesgo aún mayor, ya que las gasolinas E10 y E85 (con un 10% y un 85% de etanol respectivamente) y los combustibles diésel B7 y B10 (con un 7% y un 10% de biodiésel) producen más agua que antes. Si tales productos se queman con el aceite, producen dioxinas en el escape muy tóxicas y contaminantes, lo que tampoco es realmente deseable. Y además, se van con el primer cambio de aceite, sea lo que sea lo que diga o afirme el fabricante del producto.